jueves, 25 de abril de 2013

Día 3

Domingo 29 de septiembre.

Casi me da un paro cardíaco al despertar cerca a Chase, había olvidado por completo su molesta presencia  en mi cama. Tal parece que este colchón ultra cómodo tiene el efecto de hacerte olvidar las cosas. Había olvidado todo lo que pasó anoche o al menos pensé que fue un mal sueño.
No me malinterpretes, no odio a Chase. Sólo… me molesta su presencia.
Abandoné la cama con cuidado para no despertarlo, me pareció verlo babear la almohada, decidí investigar más tarde.
Luego de mi rutina normal de aseo descubrí que el intruso se había ido y se llevó consigo a mi adorada Miss Pee.
Corrí hacia su habitación. Él no puede hacerme esto, no después de soportarlo anoche.
-¡Devuélveme a Miss Pee!- exigí a todo pulmón 
Chase sonrió con malicia y dio media vuelta ignorándome.
-¡Te dije que la devuelvas!- volví a gritar
-¿Quién es Miss Pee?- preguntó Ian uniéndose, al parecer los gritos lo atrajeron
-La guardé en un lugar seguro- dijo Chase al fin
-¡Chase! ¡No volveré  a dejar que pases otra noche..!-
Chase se lanzó sobre mí y me cubrió la boca con una mano impidiéndome hablar.
A pesar de mis esfuerzos no me soltó. Ian simplemente se retiró de la habitación sin siquiera defenderme. Finalmente mordí la mano de Chase para que me liberara.
-¡Qué diablos te pasa!- gritó retirando la mano
-Devuelve la muñeca-
-¿En serio ibas a contarle  a Ian  lo de anoche?-
-Si-
-Si alguien se entera de lo que pasó ayer, tu muñeca pasará a mejor vida. Ni Ian, ni mi madre ¿ok? Será nuestro secreto-
-¡Eres un idiota! Por qué no me la devuelves simplemente-
-Porque gracias a tu Miss Pee esto puede ponerse muy divertido sabes…-
-¡Te odio Chase Marshall!- Chillé antes de salir de su habitación
-No puedo decir lo mismo Meg-  dijo copiando mis palabras de anoche.
No puedo permitir que Chase le haga daño a Miss Pee, es el objeto más preciado que tengo. La impotencia y la rabia en mi crecen de forma desmedida. Quiero llorar quiero golpearlo, pero cualquier movimiento en falso contaría por la “vida” de Miss Pee. ¿Lado humano? ¡Por favor! ¡Olvida cuando dije eso! ¡Bórralo ahora mismo! ¡Maldito hijo de… Madame!  ¡Maldito mocoso consentido!
/*/*/*
La hora del desayuno llegó y no pude evitar ver con odio a Chase a cada instante. Parecía totalmente feliz con ello.  
Y aquí vino el problema.
-¿Meg podrías pasarme el azúcar?-
-No-
-Recuerda a quien tengo bajo la manga…- susurró con voz malévola
Apreté los labios y le pasé la azucarera de mala gana.
Sonrió complacido.
-Meg, ¿Podrías prepararme un emparedado?-
Madame de inmediato levantó la mirada y la clavó sobre mí.
-¿Todo en orden Meg?- preguntó
Chase me miraba con cara de “si dices algo… “
-No madame todo bien-  dije sin emoción en la voz
/*/*/*/* Mucho, mucho más tarde.. /*/*/
 Chase me ha hecho pasar todo el día como su criada, haciéndole los favores más ridículos que puedas imaginar. “Meg, tira de la cadena por mi” fue el peor de todos.
¿Cómo te sentirías tú al convertirte en la criada de un mocoso mimado?  Ok ya sé que dije que pararé de hacer preguntas al lector imaginario de este diario, pero no puedo. Se me hace una costumbre.
Ando muy cansada y con el cuerpo adolorido, pero lo más herido ahora es mi ego. No puedo creer que estoy haciendo todo esto, es ridículo. Bueno, Miss Pee merece todo sacrificio.
Chase al fin salió de la casa quien sabe hacer qué y me dejó ordenando su ropa. Pero decidí dejar la labor para más tarde, era hora de recuperar a miss Pee y buscarla entre todo el desastre en el que Chase habita.
EN medio de la búsqueda encontré algunos elementos llamativos:
  • ü  Fotografías de la secundaria donde sale Chase solo.
  • ü  Fotos de un lejano Halloween con un pequeño Chase disfrazado de gatito negro.
  • ü  Figuras de acción Star Wars (:O )
  • ü  Muchos discos de vinilo en su mayoría de rock y punk
  • ü  Ropa sucia por doquier
  • ü  Un viejo anuario olvidado bajo la cama
  • ü  Revistas Penthouse, playboy y parecidas (OMG :S)


Chase ha llegado, continuaré escribiendo luego.
/*/*En mi habitación*/*/*

No preguntes por qué  pero el anuario se me hizo muy interesante. Y lo traje para examinarlo con detenimiento.
Aquel viejo anuario de la generación 2002 de un momento a otro se convirtió en mi boleto para recuperar a Miss Pee, mi arma letal en esta ridícula guerra. 
Todo pasó cuando empecé a ojear rápidamente las fotos  y una de ellas me llamó la atención particularmente. Un pequeño niño con cara de ratón, gruesas gafas y ropa ridículamente formal. Me provocaba una lástima enorme, pobre niño, ¿es que acaso  sus padres lo odiaban para tenerlo con tal facha?  Pero la sorpresa fue enorme cuando decidí saber el nombre del desafortunado niño.
Chase  Tidus Marshall, equipo de Ajedrez


….Larga pausa mientras me ahogo con mi propia risa.
¡Es inevitable no reír! Así que el pequeño Chase  Tidus era un completo cerebrito. ¡Quién lo diría! ¡Con lo tarado que se ve ahora! Este debe ser el más vergonzoso momento de su vida. ¿Olvidé mencionarlo? Chase también es un personaje público al igual que su madre. Estoy completamente segura que estas fotitos en un diario de chismes deben valer millones, tantos como para largarme de esta casa y librarme de su molesta presencia. Eso claro, después de recuperar a Miss Pee.
¿Te imaginas la cara de Chase al ver estas fotos en la portada de un tabloide?  No puedo evitar la maldad creciente en mí. 
/*/*/*/* un poco después/*/*/*
Sabía que estas fotos me ayudarían.
Chase entró a mi habitación tan fresco como siempre bebiendo una lata de soda. Se sentó sobre mi cama.
-Meg, he tenido un largo día. Es hora de mi masaje de pies-
Reí malévolamente
-¿Qué esperas? ¡Date prisa! Te recuerdo que eres mi esclava-
-Sí, claro pero antes dime. ¿Qué te parecen estas fotos, Tidus?-
Chase escupió la soda. Hasta me pareció verla salir por su nariz.
-¿Dónde diablos conseguiste eso?- gritó desesperado y con los ojos casi fuera de su lugar
-Parece que eres muy descuidado con tus cosas vergonzosas- dije
-¿Dónde lo encontraste?-
-bajo tu cama, mientras ordenaba todo tu desastre. Me pregunto. ¿Cuántos miles valdrán esta información y estas fotos si se las vendo a un tabloide?-
-No Meg, tu no harías eso…-
-Tal vez con ese dinero podría largarme de esta casa y volver a mi hogar, sería tan feliz…-
-Meg, no eres capaz de hacerme eso-
-¿No? Chase, te recuerdo que no me conoces en lo absoluto-
-Dame ese anuario y nadie saldrá herido...-
-Lo lamento, muy tarde. Ya tengo un contacto con un paparazzi muy interesado en tu vida...- dije mientras marcaba un número cualquiera en mi móvil
Chase se lanzó sobre mí intentando quitarme el anuario. Pero me lancé a la carrera escaleras abajo. Ambos pasamos velozmente junto a Ian, quien aparentemente llevaba una bandeja con comida a la habitación de Chase, él sólo se tambaleó y sin soltar la bandeja trató de mantener el equilibrio a nuestro paso.
Luego de una larga y agotadora persecución decidí detenerme.
-¡Alto! ¡Mantén tu distancia! Lleguemos a un acuerdo- dije con la respiración entrecortada
-¿Qué quieres a cambio del anuario? Apuesto que quieres un beso-
Ignoré su ridícula suposición.
-Devuélveme a Miss Pee, yo te doy el anuario-
-Lo imaginé-
-¿Estás de acuerdo o no?- grité amenazante
-Ok,-  respondió rendido
-¿Cómo puedo cerciorarme de que no me engañarás?- 
-Será una entrega mano a mano, en quince minutos en el jardín. Te devuelvo a tu ridículo muñeco, me das el anuario-
-Me parece bien-
Escribí todo esto en ese lapso de quince minutos, espero de verdad recuperar a Miss Pee al fin. Pero por si las dudas tengo un plan bajo la manga.

/*/*/*No vas a creer lo que pasó después/*/*/

Estoy mojada, avergonzada y temblorosa. Chase pagará por esto.

Salí al jardín tal y como Chase lo pidió. Logré ver a lo lejos que sostenía a Miss Pee en una mano.  Estaba parado en medio del inmenso jardín verdoso con esa actitud altanera de siempre encima.
Caminé a paso firme hacia él. No le tengo miedo.
-Bien, dame a Miss Pee-
-Tú dame el anuario primero-
-No, no confío en ti, dámela-
-Yo tampoco confío en ti-
-Sabes que, a la cuenta de tres-
-Uno-
-Dos-
Pero el tres jamás llegó.
Los endemoniados riegos por aspersión se activaron de la nada envolviéndonos en una manta líquida que nos mojó de inmediato.
Chase estuvo a punto de huir, pero lo jalé con brusquedad.
-¡Tú no te vas sin devolverme a Miss Pee!-  pero mi fuerza hizo caer a Chase al lodo, y a mí con él ya que el muy torpe se agarró de mi mano tirándome contra el suelo con fuerza.
La pelea en el lodo empezó, al comienzo yo tenía todas las de ganar, hasta que Chase logró ponerme con la espalda contra el suelo conteniendo mis manos.
-¡Basta Meg! ¡Mira lo que le has hecho a mi ropa!-  gritó, a duras penas logré ver su rostro, su ropa completamente enlodada.
-¡Dame mi muñeca!- grité
Pero la pelea fue detenida por un tercero, un ente inesperado.
-¡Qué creen que hacen!- gritó Madame desde el pórtico
Chase y yo nos quedamos inmóviles ante la sorpresa.
Nos pusimos de pie como mejor pudimos. Avergonzados y cabizbajos.
-Entren, aséense y luego hablaremos sobre esto- dijo madame molesta luego entró a la casa dando pasos acelerados.
Al tomar conciencia de todo busqué a Miss Pee con la mirada rápidamente. La encontré enterrada en lodo, sucia, y casi desecha.
-¡Chase! ¡Qué hiciste!- grité  mientras me agachaba a recogerla
-¡No fue mi intención Meg!- gritó
-¡Tóma tu maldito anuario!- grité y le lancé lo que quedaba del libro a la cara
Chase me tomó de los brazos.
-Puedes lavarla, estará bien-
-¡Déjame!- grité y quité sus manos de mi cuerpo con furia. Entré a la casa corriendo. Con los ojos llenos de lágrimas.
Aseguré muy bien  la puerta a mis espaldas. Entré al  baño privado de mi  habitación y de inmediato me dispuse a lavar a mi querida Miss Pee. Fue incontenible. Las lágrimas  salieron de mis ojos en medio de mi desesperación.  
Al retirar todo el lodo noté que Miss Pee tenía rota una gran área en su espalda, había perdido gran parte de su relleno, por decirlo de forma clara para que lo entiendas… Quedó deforme.
Quería salir de mi habitación y matar a Chase, arrancarle los ojos, el cabello. Luego me tranquilicé y pensé mucho en como sucedió todo. Al fin y al cabo el no activó los aspersores, no fue su culpa.
Tomé una ducha de agua fría para terminar de calmar mi ira. Deje a Miss Pee (o lo que queda de ella) sobre  el tocador del baño. Me vestí como mejor pude y me dispuse a bajar a la sala  donde Madame debería estar esperándome. Deséame suerte.


/*/*/* MALAS NOTICIAS/*/*
¿Por dónde empiezo?
Ya te habrás dado cuenta que tengo una increíble memoria, pero lo que pasó hace unos minutos no puedo rebobinarlo, ni ordenarlo, ni nada. Vamos con calma.
Bajé a la sala Chase  y Madame ya estaban ahí. Chase de pie frente  a ella como un niño castigado, no me quedó de otra pararme a su altura con la misma actitud.
-Jamás esperé algo así de tu parte Meg. Pensé que estarías bien por tu cuenta, pero veo que no es así, lo de hoy… no tiene palabras. Chase, me estás decepcionando, prometiste comportarte y tratar bien a Meg. Tu comportamiento de hoy va en contra de todo lo que he tratado de formar en ti en todo este tiempo –
-Lo lamento madre-  dijo Chase en voz baja pero un poco altanera
-Madame, yo…-
-Es mi culpa madre, yo estuve molestando a Meg hasta que todo se salió de control- dijo Chase y yo me quedé sorprendida mirándolo. ¿En verdad tomaría responsabilidad por sus actos?
-Es bueno que lo reconozcas, pero eso no le quitará el castigo a ninguno de ustedes- dijo madame
-Meg, lo lamento pero veo completamente necesario que paces tu tiempo con Chase, desde mañana irán juntos a compartir todas las actividades que él realiza. Será bueno para ti conocer a más personas de nuestra sociedad y ver su forma de comportarse. Aprenderás que no es adecuado revolcarse en el lodo-
-¡Pero madame, no puede hacerme eso, por favor!-
-Sin peros Meg, lo que digo se hace-
Crucé los brazos sobre mi pecho en señal de disgusto.  
-Ya pueden irse a dormir- dijo madame y se retiró
-Meg, yo…- Chase intentaba decirme algo
-Lo siento no quiero hablar contigo- dije, di media vuelta y volví a mi habitación.
Afortunadamente el no insistió.
Ahora sola en mi habitación podía lamentarme de todo. Desde que llegué a esta casa mi vida es un infierno, Chase es insoportable, Madame es demasiado estricta, la comida no tiene sabor y esta casa es muy grande para mí. Jamás me acostumbraré a estos lujos, a estas reglas, a este lugar. Quiero volver a casa, y ¡Ahora!
Extraño las paredes color melón de mi cuarto,  mi pequeña pero acogedora casita, el ruido de la ciudad, el sonido de la corneta del panadero, extraño todo y ahora me doy cuenta que nunca lo valoré.

/*/*/*/ Unos minutos después /*/*

Chase ha venido a mi habitación.
-¡Qué quieres ahora!-
-Sólo quiero saber cómo quedó tu muñeca-  
-¿Importa?-
-Vamos, déjame verla-
-Ahí está – señalé la puerta del baño
Chase entró y al parecer echó una mirada a Miss Pee.
Al salir dijo:
-En verdad lo lamento Meg, esa muñeca es valiosa para ti, debí tener cuidado-
-Basta, no es tu culpa, no planeaste meterla al lodo. ¿O sí?-
Negó con la cabeza.
-Lo ves, no eres culpable. Siéntete bien-
-Dijiste que era un regalo de tu padre…-
-Sí, lo dije, pero al parecer ya no hay nada que hacer-
-En serio lo lamento, aunque no lo creas-
-Por favor sólo vete-
-Ok. Mañana a las nueve en punto saldremos de aquí, recuerda lo que dijo mi madre-
-¿A dónde iremos?-
-Partido de tenis-
Lo miré sin expresión en el rostro.
-Que descanses, nos vemos mañana-
-Adiós- dije
Cerró la puerta a sus espaldas.
Lamentarse no serviría de nada ahora. Tendría que superar el ficticio deceso de Miss Pee y continuar. Pero la parte más difícil sería pasar un día entero con Chase, necesitaba empezar mi preparación mental ahora con unas reparadoras horas de sueño.
Hasta mañana, esperemos que mi suerte  mejore.



4 comentarios:

  1. Chase, el típico nerd que de pronto se vuelve un chico sexy y popular? Vamos, esto se pone interesante. ¿Podrá nuestra heroína recuperar su valioso tesoro? ¿Qué ocurrirá cuando Chase note que Meg encontró 'eso'? Y más importante, ¿por qué no quiere que Ian (ya que lo de Madame es más lógico) no se entere de las jugarretas que le juega a Meg? c:

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  2. jeje que será que será :) descúbralo próximamente!

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  3. Muy bueno!! Anda, pobre Meg, creo que puedo entender su enojo el muy idiota es de lo más irritante que hay. Ojalá comience a tratar bien a Meg, se merece un respiro.

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  4. Envidiable que despertara junto a Chase. Es evidente que a él le gusta, sino no la fastidiara tanto, además se siente culpable, muy lindo. Espero con ansias que ambos dejen a un lado sus bloqueos y empiecen los sentimientos =). Un abrazo.

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