sábado, 23 de agosto de 2014

Día 20

Miércoles 13 de Noviembre 

Terminamos acampando en el patio de la mansión. Dorothy y yo ocupamos una tienda y dejamos a los chicos en otra. La noche fue bastante larga y fría. Quería volver al interior de la mansión pero no estaba preparada para lo que quiera que hubiera dentro. La mejor idea era continuar con nuestro campamento improvisado.

/*/*/*/*Por la mañana/*/*/*
Dorothy se levantó muy temprano para hacer el desayuno. Ambas nos acompañamos. No quería
pasar ni un segundo sola en la “mansión embrujada”. Me acompañó a mi habitación para asearme y cambiarme de ropa, yo la acompañé hasta la puerta de su habitación en el área de servicio.

Todos desayunamos en la cocina en silencio y algo cansados por la mala noche.
—Estoy molido, dormí terrible.  No sé ustedes pero yo no pienso pasar otra noche afuera. Que me disculpe el fantasma pero esta vez duermo en mi cama. — comentó Ian molesto.
—Tienen que encontrar el número de contacto del exorcista, es el único capaz de hacerlo— agregó Dorothy.
—No sé si sea lo correcto pero lo haremos. Si eso ayuda que no estén tan intranquilos. Agregó Chase.

/*/*/*Mas tarde /*/*/*
Ian se ha pasado el día junto a Chase buscando el número del exorcista entre las cosas de la biblioteca, al parecer sin éxito. Yo he estado aprendiendo un poco de cocina junto a Dorothy. El ambiente está tenso y no hay mucho que podamos hacer. Si no encontramos el número tendremos que pasar otra noche afuera, no pienso volver a mi habitación hasta asegurarme de que no esté habitada por un fantasma.

/*/*/* 07:00 pm. /*/*/*
La búsqueda, como esperaba, no dio resultados. El número no aparecía por ninguna parte y Chase  no lograba contactarse con madame. Tendríamos que solucionarlo con nuestros métodos.
—Debemos colocar líneas de sal en las puertas eso evitará que el fantasma se acerque a nuestras habitaciones, es creencia popular.—dijo Dorothy.
—Bien, si crees que eso funcionará hay que hacerlo.
Chase me ayudó a cargar unos enormes potes de vidrio llenos de sal para hacer las líneas en nuestras habitaciones. No estábamos seguros de lo que quiera a lo que nos enfrentábamos pero de alguna forma la sal ayudaría a detenerlo.

Hicimos las respectivas líneas en las puertas y nos disponíamos a reunirnos con el resto cuando la electricidad se fue dejándonos en tinieblas.  Mi primera reacción fue aferrarme a la manga de Chase. Él se las arregló para llegar hasta mi mano.
—Tranquila, no dejaré que nada te pase. Vamos a mi habitación.
—¡Claro que no! ¿Ni en estos momentos dejas de bromear?
—Tengo un par de linternas en un cajón.
—Ah bueno, vamos.
Nos movimos lentamente tanteando el camino, estoy ochenta por ciento segura que Chase se golpeó la frente en el marco de mi puerta.  Pero no quiso admitirlo.
Llegamos a su habitación y yo no quería separarme de él, temía ser tragada por la oscuridad y no volver a ver la luz nunca más.
Al fin Chase encontró las linternas, encendió una y me tendió la otra. La pequeña fuente de luz no era suficiente para iluminar toda la mansión.
Salimos al pasillo decididos a buscar a Dorothy e Ian que debían estar aterrados. En ese preciso instante el sonido de cajas cayendo encima de nuestras cabezas me crispó los nervios, estuve a punto de correr pero Chase me detuvo mientras inspeccionaba con la mirada el lugar.
—Tenemos que ir.
—No, claro que no.
—Tenemos que ir si queremos saber qué está pasando.
Apreté fuerte su mano y acepté. Chase me condujo por las escaleras que llevaba na a la puerta del tercer piso.
—¿Qué hay ahí? — pregunté.
—El ático, donde vienen a parar las cosas olvidadas.
—Y ¿qué crees que encontremos?
—No creo que sea un fantasma, pero ahí hay algo.
Chase abrió la puerta y otra caja más cayó aparatosamente derramando todo su contenido. Contuve las ganas de gritar y entré junto a él. Examinamos el lugar pero más y más cajas empezaron a caer a nuestro alrededor mientras que un cuerpo naranja de deslizó justo por mi hombro gritando: MIAUUUUU
 —¡Un gato! — grité y por fin todo cobró sentido. Los sonidos de arañazos, las cosas que caían de pronto.
Salimos rápidamente tras el felino pero este se deslizó por una ventana abierta y huyó.
Chase no paraba de reír.


—Fantasmas ¿Eh?
—Quien lo imaginaría.
Me envolvió en un cálido abrazo.
—Estabas muy asustada.
—Sólo un poco.
Unas voces haciendo eco desde el otro lado del pasillo nos interrumpieron.
—¡Hey, ahí están!
Dirigí mi linterna hacia la cara del desconocido.
¡Es Thomas! Cerró los ojos un poco molesto por la luz, la retiré de inmediato.
—¿Qué haces aquí? — pregunté.
Chase lo miraba con recelo.
—Ian abrió la puerta, dijo que los encontraría aquí que estaban buscando la fantasma o algo así.
—Gato—aclaré— resultó ser un gato.
—Oh, que decepción.
Bajamos a la sala donde Dorothy había improvisado un candelabro con velas para iluminar la estancia y Andy estaba sentado en mi sillón favorito, se alegró al verme.
—¡Meg!
—¡Hola!
—Pasábamos por aquí y decidimos entrar a saludar—agregó Thomas.
—A Meg— aclaró Andy.
Chase los miró con cara de disconformidad. Terminó quedándose de pie reclinado contra una de las paredes de la sala jugando o haciendo algo en su móvil.
Les conté a los gemelos cómo es que pensamos que el fantasma había vuelto a la mansión, nuestro campamento improvisado en el patio y todo. Ellos no podían creérselo del todo y morían de risa.
—Entonces es fácil asustarte, lo tendré presente para el próximo Halloween — me dijo Thomas.
Reí por su comentario y sentí la mirada de Chase atravesándome  la espalda como un puñal. Parecía que mi risa le molestaba, me puse seria de inmediato.

/*/*/*/*/*/* 10:00 pm /*/*/*
Los gemelos se fueron antes de la cena. Ian cambió los fusibles, la luz y la calma volvieron a la mansión.  Pero no la normalidad, Chase estaba algo distante conmigo y entonces comprendí que pasó. ¿Sería posible que esté molesto por la presencia de los gemelos?
Decidí averiguarlo antes de irme a dormir en mi cama, por fin.
—¿Está todo bien?
—Sí— pero su voz decía lo contrario.
—Es en serio.
Se acercó a mi viéndome fijamente a los ojos, luego me abrazó con fuerza.
—Desearía poder protegerte de todo, guardarte, llevarte lejos del alcance de cualquiera, de las cosas que pueden dañarte, quisiera protegerte siempre Meg.
Respondí a su abrazo.
—Ya lo haces.
No necesitaba más palabras, comprendía todo. Chase no necesita ser un súper héroe. A mí me gusta tal y como es, con sus debilidades y todo. No le cambiaría nada. Aunque un poco menos de  idiotez estaría bien.
¡Hasta mañana!. 

10 comentarios:

  1. Me encanta ^^ esta genial ^^
    saludos n.n

    ResponderEliminar
  2. Ajjajajajajaja todo este tiempo fue un gato jajajajajaja y usaron sal y todo por un gato :D Espero que estés bien, Saludos!!!
    Pd: Yo otra vez :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. increíble todo lo que puede pasar en esa mansión! gracias por comentar! ^^

      Eliminar
  3. Hahaaha, pobres todos, durmiendo fuera por un gato que luego se les escapa. Uyy la lelgada de los gemelos tensa demasiado al celoso de Chase. Debería dejar que Meg haga algunos amigos teniendo en cuenta lo difícil que ha sido todo para ella.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que Chase no puede controlar sus celos O_O pero veremos qué pasa más adelante ^^

      Eliminar
  4. Todos durmiendo fuera por el gato jajaja que lindos chase y meg ^^

    ResponderEliminar
  5. En la parte que Andy dice "A Meg" me imagine que pensaban:
    Meg: *NADA*
    Chase: Hijos de sus madres, hijos de sus madres... HIJOS DE SUS MADRES!!
    Andy: Yo y Meg sentados en un arbol... BESANDONOS, BESANDONOS!!
    Thomas: *CANTANDO*
    XD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaj ¿ se nota demasiado que Chase quiere coger a ese par y lanzarlos de un puente? xD

      Eliminar

Deja un comentario sobre este post :)